El palacio Real se viste de gala con los tapices del gran Rafael Sanzio, con motivo del 5º Centenario de su muerte. 

Los tapices de Rafael para la Sixtina fueron encargados por el papa León X en 1514, desgraciadamente el maestro no vivió lo suficiente para verlos expuestos en la capilla, ya que murió prematuramente en 1520. El pontífice escogió un programa iconográfico que subraya la legitimidad del papa como sucesor de san Pedro, a sabiendas de que se expondrían en la Sixtina con motivo de ceremonias importantes, estos tapices son un importante vehículo de propaganda que nos deja un claro mensaje sobre el poder del mismo.

 Estas colgaduras hicieron furor en las cortes europeas gracias a su divulgación a través de la difusión de estampas de Marcantonio Raimondi y Agostino Veneciano, que ya hicieron un grabado de los mismos en 1516.

Los tapices que podemos disfrutar hoy expuestos en la Galería Principal  del Palacio Real de Madrid son una reedición de la época de Felipe II basados en los cartones originales de Rafael. Su importancia radica en que el resto de réplicas del mismo periodo se han perdido: la de Francisco I de Francia, durante la Revolución Francesa, y la de Enrique VIII, en los últimos bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. 

Desde el punto de vista de la composición, el conjunto de paisajes y arquitecturas grandiosas han sido elaborados según los principios renacentistas de la perspectiva y las figuras humanas, a escala natural, dejan claro el perfecto conocimiento de la anatomía a través del estudio de la escultura clásica.